sábado, 16 de septiembre de 2006

Madrugada

A veces me dan ganas de gritar. De una sola vez. De escupir verdades flamígeras a cada uno de los rostros y conservar un sólo grito, débil, corrupto, para mí mismo. Entonces recuerdo. Sintetizo en un segundo 25 años de historias y de un sólo golpe siento oleadas de calor puro, inmaculado, pero con un exquisito gusto a pecado rondando por mis manos. Y con las manos busco. A veces, claro, sin encontrar, pero la mayoría de las veces hallando paz. Satisfacción también. El mayor truco del diablo es hacernos creer que no existe. El mayor truco del amor es hacernos creer que no es suficiente. El mayor truco mío es escapar constantemente.

1 comentarios:

Paula dijo...

vos y tus frases gloriosas: "exquisito gusto a pecado" pasa a la posteridad...
te quiero mucho, sabes?

Si necesitas algo sabes que podes contar conmigo, nomas dejame un msg en el msn y nos juntamos a charlar un rato...

Extraño nuestras charlas, besotes.